Haz tu reserva
online aquí

12 Nov iloftmalaga – La iglesia de Santiago

Si paseas por Calle Granada en dirección a la plaza de la Merced, tienes que pararte aquí, si o si. En mitad de una calle comercial del centro histórico de Málaga, se encuentra un edificio llamativo y peculiar, con una fachada colorida y muy identificativa. Se trata de la Iglesia de Santiago Apóstol, un templo de estilo gótico-mudéjar con clara presencia del arte de los conquistadores cristianos y de la población islámica, además de la aparición de detalles del barroco de comienzos del siglo XVIII.

Fue tras la conquista cristiana en 1487, cuando se comienza su construcción, siendo la primera de las cuatro parroquias erigidas por los Reyes Católicos, junto con la de San Juan, la del Sagrario y la de los Santos Mártires. Tal fue su importancia, que ejerció como Catedral de la ciudad hasta que se finalizaron las obras del nuevo templo. De la antigua fachada solo se conserva tapiada la puerta central de estilo mudéjar y la torre cuadrada que se concibió como un alminar. De hecho, en uno de sus cuerpos se puede observar un bello paño de sebka almohade. El interior también es digno de visitar ya que se puede contemplar las tres naves con obras de gran valor de Alonso Cano y de Niño de Guevara, pintores barrocos de renombre. 

Esta parroquia está muy vinculada a la Semana Santa malagueña y en sus capillas se veneran imágenes procesionales como la Virgen del Amor y Jesús el Rico, famoso por la liberación cada año de un preso. 

Iglesia de Santiago en Málaga

Sin embargo, si algo tiene de especial este templo, es que acoge la figura Cristo de Medinaceli, de gran devoción popular. En torno a ella discurre una tradición con muchos años a sus espaldas, en el que cada primer viernes de marzo devotos de toda la ciudad se reúnen a las puertas de la parroquia para poder visitar la figura y echar tres monedas en el cesto. Esto tiene origen en una leyenda en la que la figura estaba en manos ajenas y pidieron por su rescate su precio en oro y ocurrió que sólo tres piezas hicieron falta para cubrir lo que pedían. Desde los años 50, esta figura del siglo XVII es santo de devoción de malagueños y visitantes. 

Además, una última curiosidad, Pablo Ruiz Picasso fue allí bautizado en el 1881. Por lo que, como puedes imaginar, el valor histórico de este lugar está muy ligado a la trayectoria de la ciudad, formando parte de sus orígenes.

Si vienes de visita, no dudes en entrar y contemplar esta obra arquitectónica y de tanto arraigo en la ciudad. Desde nuestros apartamentos en Málaga podrás llegar a pie sin problemas, disfrutando de fantásticas calles de nuestra ciudad, la mejor forma de conocer la ciudad.